Para conseguir que los niños tengan amor por la naturaleza el mejor camino es enriquecer sus vivencias, planificar actividades con el objetivo de enseñarlos a amar el medio ambiente, facilitar el contacto del niño con el campo, montañas, ríos, y todo lo que engloba la naturaleza, y darles la posibilidad de observar, preguntar, y expresar sus ideas en cuanto al tema.
El niño puede aprender a amar la naturaleza de diversas formas (excursiones a granjas escuelas, plantar un árbol, cuidar de una mascota, visitar un Jardín Botánico, dar paseos por el campo, etc.) pero debe sobre todo, ver el interés y el cuidado de sus padres por el tema.
Mi propósito con este blog es hacer partícipe a los padres de la educación de sus hijos desarrollando su amor por la naturaleza. Para los niños es una fuente de estímulos y un territorio a descubrir que les ofrece una experiencia sensorial completa e insustituible a través del tacto, el olor, los sonidos y las imágenes que impactan sobre su imaginación y sus emociones.
Mi propuesta es salir al campo con vuestros hijos conduciendo su atención hacia la vegetación y ver los diferentes tipos de árboles, arbustos, tipos de hojas, frutos, setas, etc. También la observación de los animales: pájaros, peces, lagartos, hormigas, mariposas etc. Llamar su atención sobre los diferentes sonidos que pueden percibir: el viento a través de las hojas de los árboles, el graznido del cuervo, la diferencia entre el croar de la rana y el sonido que emite el sapo, el canto de las cigarras, etc. En el campo las cosas se pueden tocar y percibir su distinto tacto, se puede mirar y diferenciar la distinta forma de las hojas de los árboles y el variado plumaje de los pájaros.
Puede añadirse también la observación de fenómenos naturales como la lluvia, el viento, las nubes, el arco iris, cada una de estas cosas merece comentarios y seguramente originaran preguntas por parte de vuestros hijos, quizás tengáis que refrescar algunos conocimientos, pero eso os incentivará también a vosotros.
Para estimular su interés les podéis proponer actividades de campo y llevar un pequeño equipo que les entusiasmará: libreta para apuntar, brújula, prismáticos, lupa, cajas y botes, para guardar muestras e insectos. Actividades más avanzadas pueden ser construir un herbario, una colección de piedras o grabar el canto de los pájaros.
Las posibilidades son infinitas, y seguro que os proporcionaran diversión e información.
A continuación os propongo algunas rutas de dificultad Baja para que podáis realizar con vuestros hijos y que pertenecen a la provincia de Cádiz (Parque Natural de la Sierra de Grazalema).
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